Sunday, May 18, 2008

NUESTRO INCANSABLE SERVIDOR

Dentro de las personas que hemos podido concocer en nuestros primeros días en este territorio insular del Asia, una de las que mayor impresión nos ha causado por su amabilidad, por su colaboración, y por su desconocimiento del inglés ha sido el carpintero "Ibarra", que pronuncia su nombre como si sólo tuviera una "R"; es decir, se llama a si mismo "Ibara". Ibara fue recomendado por la dueña de la casa para que nos hiciera el alfolí y el atril del distrito Manila. Con su buena disposición para servirnos en todo, lo tuvimos una semana y media trabajando y comiendo con nosotros como un misionero más. Alguna que otra dificultad se dio en el transcurso de su delegación, debido a la barrera del idioma claro está; ya que el querido Ibara viene de lo más adentro de las provincias Filipinas. Para comunicarnos sus perspectivas y pensamientos, se demoraba alguito... Un ejemplo breve, cuando le dijimos que queríamos cambiar el color del atril por otro, pensó durante 3 minutos y medio y solo atinó a decír: "Varnish, varnish", entonces pues no, no queríamos "ese color" entonces se le preguntó por otro, a lo que Ibara entró a meditar otros 4 minutos y soltó como respuesta un profundo, sonoro y desconcertante: "Varnish, varnish". Bueno, no sabemos cómo pero el bendito atril, gracias a Dios quedó de perlas. Pero las peculiaridades de Ibara van más allá, al preguntarle que dónde estaba algo, su inconfundible pronunciación indicaba con un "overderrrrr" que nos ilustraba, de manera universal, que la vaina que estábamos buscando esta "ahí no más".
Se ganó nuestro cariño, tanto que a veces, por la costumbre, no empezamos a comer hasta que él no llegue, olvidando que ya entregó el trabajo y por acá no volvió, pero dejó un gran recuerdo el gran "Ibara".

1 comments:

Anonymous said...

Como me gustaria conocer al Ibara. Dume